Archive for the 'Prensa' Category

Las nuevas etiquetas en alimentación.

10 enero, 2015

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El periódico El País en su edición digital del 12 de diciembre de 2014 publicó un artículo sobre la información del etiquetado. Puede ser interesante su lectura. Este es el enlace.

Fuente de la imagen: El País.

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Los casos de ‘E. coli’ en Francia guardarían relación con el alemán.

27 junio, 2011

Fuente: El Mundo, 27/06/2011

Las autoridades holandesas y británicas han advertido a los consumidores que eviten las semillas y germinados crudos después de que científicos relacionaran un brote de la bacteria ‘E. coli’ en Francia con el que causó unas 40 muertes en Alemania.

Expertos sanitarios británicos indicaron que era poco probable que sea una simple coincidencia que los brotes germinados hayan sido considerados como el origen posible de ambos episodios de contaminación.

Siete personas continuaban hospitalizadas en Burdeos el domingo, y una mujer de 78 años estaba grave, tras resultar infectados por la bacteria ‘E. coli’. Las autoridades francesas señalan que al menos dos de los afectados tenían la misma variante de la infección que afectó a miles de personas en Alemania.

“Tenemos una nueva infección emergente que apenas ha sido descrita con anterioridad y ha aparecido en dos ocasiones en el mismo producto alimentario”, dijo Paul Hunter, profesor de salud pública en la Universidad de East Aglia, en el Reino Unido. “No puede ser coincidencia”, añadió.

El organismo británico de patrones alimentarios (FSA, por sus siglas en inglés) señaló que brotes germinados como los de alfalfa o legumbres sólo deberían ingerirse si han sido cocinados ampliamente “al vapor”. “No deberían ingerirse crudos”, indicó en un comunicado.

Las primeras investigaciones sobre el brote de ‘E. coli’ en Francia han sugerido una posible relación con semillas germinadas de una compañía británica, Thompson & Morgan. La firma informó que está cooperando con la investigación pero que no cree que sus semillas sean la causa del brote en Francia.

La situación en Alemania y otros países

Las autoridades sanitarias alemanas han vinculado la epidemia allí con brotes contaminados de una granja de cultivos orgánicos alemana vendidos a consumidores y restaurantes para ser consumidos en ensalada.

Los últimos datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, que realiza un seguimiento de la enfermedad en la región, muestran que al menos 3.688 personas se infectaron en Alemania y en otras zonas de Europa por el mismo brote.

“Aunque no se ha demostrado, es casi seguro que los brotes de Francia y Alemania probablemente se contaminaron en el mismo lugar; o bien donde se cultivaron o muy poco después”, dijo Hunter.

La FSA dijo que hasta la fecha no había casos de contaminación alimentaria en el Reino Unido vinculados con el brote en Francia. El Ministerio de Salud holandés señaló que estaba alertando a la población de que no comiera alholva cruda, semillas de mostaza y otros brotes. Nueve casos relacionados con el brote alemán se dieron en Holanda, pero las autoridades dijeron que hasta ahora no había ningún otro enfermo.

Hunter, que señaló que los casos de ‘E. coli’ relacionados con brotes germinados eran algo bastante habitual en Europa y América con dos o tres casos al año, dijo que los gérmenes pueden sobrevivir varios meses en las semillas antes de que germinen y son casi imposibles de detectar.

“Sé que a mucha gente le gustan los brotes germinados crudos, pero si los quieren tienen que decidir si están o no preparados para asumir el riesgo”, dijo el experto.

La Comisión Europea ha cerrado todas las alertas que afectaban al pepino español.

6 junio, 2011

Fuente: AESAN, 02/06/2011.

Tras la resolución de la denominada crisis del pepino

  • La Comisión Europea ha levantado hoy la alerta alimentaria que aún existía sobre los pepinos procedentes de Málaga, una vez que los resultados de los análisis han demostrado que tampoco estaban infectados, con lo que se confirma todos los productos españoles quedan libres de sospecha

El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad español planteará en el Consejo de Ministros de Sanidad, Política Social y Consumo de la UE, este próximo lunes 6 de junio, la necesidad de mejorar los criterios de admisión de alertas procedentes los países miembros para perfeccionar el funcionamiento del sistema de alertas sanitarias.

Tras los acontecimientos sufridos estos últimos días como consecuencia de la alerta desatada por Alemania contra productos hortofrutícolas españoles, el Ministerio de Sanidad también planteará al Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal de la Unión Europea que revise estos protocolos para mejorar su eficacia. Está previsto que este Comité se reúna el próximo 10 de junio.

Esta petición pretende acabar con situaciones como la ocurrida hace una semana cuando Alemania afirmó, saltándose los protocolos establecidos, que el brote infeccioso de E. Coli que afecta a ese país se debía a la contaminación de pepinos procedentes de dos empresa españolas ubicadas en Almería y Málaga. Las muestras analizadas desde entonces han demostrado que esto no era cierto.

Ayer la Comisión Europea levantó la alerta sanitaria que se había establecido sobre los pepinos españoles de Almería y hoy los resultados de las analíticas han concluido que los pepinos procedentes de Málaga tampoco estaban infectados por la variante de la bacteria E. Coli causante del brote de Alemania, por lo que la Comisión Europea ha procedido también a cerrar la alerta.

De este modo, todos los productos españoles quedan libres de sospecha y se confirma su calidad y el escrupuloso cumplimiento por parte de los productores españoles de todos los requisitos de seguridad alimentaria establecidos.

La alarma por los pepinos desborda las fronteras de Alemania.

30 mayo, 2011

Fuente: El País, 30/05/2011.

La alarma por el brote infeccioso de bacterias del tipo Escherichia coli enterohemorrágico (Ehec) se ha extendido desde Alemania a los países colindantes Austria, Dinamarca y República Checa, así como a Suecia. En República Checa, las autoridades decomisaron ayer un lote de 120 pepinos españoles de cultivo orgánico sospechosos de estar contaminados por Ehec. Según la agencia checa de control de alimentos, los pepinos forman parte de una partida proveniente de España exportada a través de mayoristas alemanes a la República Checa, Hungría, Luxemburgo, Dinamarca y Austria. En este último país se retiraron ayer de 33 tiendas todos los pepinos, tomates y berenjenas cultivadas por la compañía española Frunet, en cuyos productos se encontraron el pasado jueves evidencias de contaminación bacteriológica. En Dinamarca, las autoridades pidieron a los minoristas que retiraran de los supermercados una partida procedente de España. Tanto en Suecia como en Dinamarca, Reino Unido y Austria se han diagnosticado infecciones por la misma bacteria. En casi todos los casos se ha comprobado que los enfermos estuvieron recientemente en Alemania.

El Gobierno español no descarta exigir responsabilidades por el “daño tremendo” que las “especulaciones” de las autoridades alemanas sobre el origen de los pepinos contaminados están provocando en el sector agrario y agroalimentario. El secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, denunció las “trabas” que algunos países y operadores, como Austria, están poniendo a las exportaciones a raíz de las informaciones “no contrastadas” realizadas desde Alemania.

Las bacterias Ehec pueden provocar el peligroso síndrome urémico hemolítico, conocido por su acrónimo inglés HUS. Desde que se desató la ola de infecciones a mediados de mes, en Alemania han muerto 10 personas a causa de este síndrome renal, que afecta a unos 300 pacientes. Unas 1.000 personas sufren infecciones de Ehec en todo el país.

La ministra federal de Consumo, la socialcristiana bávara Ilse Aigner (CSU) defendió ayer la política informativa del Gobierno y mantuvo la recomendación de evitar las verduras frescas. Ante las críticas de las asociaciones alemanas de horticultores, Aigner recordó que “la protección del consumidor tiene prioridad sobre los intereses económicos”. En cuanto al supuesto origen del mal, Aigner señala que “mientras los científicos alemanes y españoles no hayan dado con la fuente de la infección, la alerta sigue vigente”. El sábado, científicos del Instituto Robert Koch de Berlín, responsable de la prevención y el control de las enfermedades en Alemania, explicaron que todavía no se puede hablar de una epidemia de Ehec. El brote infeccioso sigue demasiado localizado en el norte de Alemania y tampoco ha durado lo suficiente como para que se le considere epidemia.

Para la industria hortofrutícola, el miedo de los consumidores a la infección está teniendo ya repercusiones económicas. La confederación de agricultores de Schleswig-Holstein habla de “daños disparatados” para los campesinos alemanes, “que no venden ni una lechuga” y piden que se levante la advertencia contra los productos del país. Por su parte, las empresas andaluzas que cultivaron los pepinos contaminados hablan de entre siete y ocho millones de euros de pérdidas diarias.

Tanto para atajar el brote como para dirimir responsabilidades, la cuestión es dónde se contaminaron los vegetales. Si fue en España, en el transporte o durante su manipulación en Alemania. El tabloide amarillista berlinés B.Z. aseguraba que los “campesinos españoles riegan sus verduras con agua fecal”. El sensacionalista Bild, en cambio, publicaba ayer un reportaje sobre la visita sorpresa a una empresa almeriense cuyos pepinos dieron positivo: “Todo parece limpísimo, por no oler no huele ni a pepino”. El jueves, la senadora (ministra) de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Strocks, había anunciado que sus científicos encontraron evidencias de contaminación en tres pepinos españoles. Al día siguiente, el mismo Instituto de Higiene hamburgués anunció que había un cuarto pepino contaminado, procedente de Holanda.

El sábado murieron cuatro personas en el norte de Alemania por las complicaciones renales causadas por el síndrome HUS. Los expertos no creen que se haya alcanzado aún el cénit de la ola de infecciones y preparan los hospitales para una gran afluencia de pacientes.

Entre los hospitalizados en Hamburgo está la atleta de Valladolid Elena Espeso, que corrió allí la maratón del día 22. Explicó ayer a la agencia Efe que no ha comido un solo pepino, pero sí “tomates crudos” antes de la carrera. La bacteria está afectando más a las mujeres.

Retiran un lote de leche infantil por un brote de salmonelosis.

10 marzo, 2011

Fuente: Libertad Digital, 01/03/2011.

El Centro Nacional de Epidemiología ha notificado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) la existencia de un brote de ‘Salmonella poona’ en lactantes, que asocia, “probablemente”, al consumo de leche infantil marca Blemil Plus 1 Forte del lote 236.

Según informa el Ministerio de Sanidad y recoge Europa Press, la empresa fabricante comunicado a la AESAN que el pasado 4 de febrero retiró de forma voluntaria el lote afectado debido a problemas de estanqueidad.

Aunque Sanidad precisa que “no existe confirmación analítica” de presencia de ‘Salmonella poona’ en los envases de leche recogidos en los hogares de los bebés afectados, recomienda a las familias que pueda disponer de uno de estos envases afectados, con fecha de caducidad en agosto de 2012, no lo consuman y lo devuelvan al establecimiento donde lo adquirieron.

De hecho, informa de que la empresa comunicó la retirada voluntaria de este lote que, según Laboratorios Ordesa, ha sido “totalmente inmovilizado” sin que haya resultado afectado ningún otro de sus productos dirigido a la alimentación infantil.

Con la alergia en la mochila.

9 marzo, 2011

Fuente: El Mundo, 01/03/2011.

El reloj todavía no marca las 11.30h de la mañana, pero la cocina del colegio Villa de Griñón de Madrid lleva un buen rato en plena ebullición. Los fogones anuncian que en el almuerzo habrá judías verdes y una crema de legumbres a la que aún le falta el toque final. Desde una esquina, la picadora va dando forma al que, sin duda, será el plato estrella de la jornada: las hamburguesas.

Después de casi 20 años al frente de la cocina, Yolanda Barrios sabe que pocos serán los que quieran perdérselas. Por eso, aparta una buena porción de la carne y le añade un aliño especial que no lleva ni harina de trigo, ni huevos, ni leche. Así, los niños con alergias o intolerancias alimentarias podrán comer el mismo plato que sus compañeros sin temor a que su salud se resienta. De los 1.200 alumnos y profesores que cada día comen los guisos de Yolanda en el centro escolar, alrededor de 30 necesitan algún tipo de adaptación del menú.

“Tenemos celiacos, alérgicos a los frutos secos, al pescado, a leche… Algunos incluso padecen varios problemas a la vez, por lo que la elaboración es más complicada”, comenta esta cocinera, que conoce al dedillo el caso de cada uno de sus ‘comensales especiales’.

Como el de Luz, de ocho años, que es alérgica a las proteínas de la leche. El segundo biberón que probó, con apenas unos meses de vida, le provocó una reacción tan grave que casi le cuesta la vida. Por eso, desde entonces tiene que controlar cada bocado que toma.

Etiquetado impreciso

No es nada fácil, porque la leche está presente en muchísimos productos manufacturados que la emplean como conservante y que, sin embargo, no lo especifican claramente en su etiquetado. Ante la mínima duda, Luz opta por no probarlos, pero, por si acaso, siempre lleva consigo un kit con adrenalina, que debe inyectarse ante los primeros síntomas de reacción alérgica.

“La ley de etiquetado en materia de alérgenos es muy escasa, por lo que es muy complicado conocer a cierta la composición de los alimentos”, explica Patricia Romero, la madre de Luz, que vive un auténtico calvario cada vez que tienen que comer fuera de casa. “En la mayoría de los restaurantes no saben nada del tema y no puedes fiarte porque, a la mínima equivocación, puedes acabar en el hospital, como ya nos ha pasado”, remarca.

La elección de colegio fue compleja para esta familia. Hasta 2010, los centros podían negarse a atender las necesidades de un niño alérgico en el comedor y, aún hoy, no tienen la obligación de custodiar -y administrar si fuera necesario- la medicación que, como esta madrileña, muchos niños necesitan tener siempre cerca.

¿Pueden dar fármacos los profesores?

“Nos encontramos con grandes problemas a la hora de escolarizar a los niños con alergias. Se dan situaciones de discriminación e incluso de auténtico peligro”, señala Nuria Miguel, de la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y al Látex (AEPNAA).

Según datos de esta organización, el 20% de las reacciones alérgicas a los alimentos en niños se produce en el entorno escolar. Sin embargo, la gran mayoría de los centros no están preparados para prevenir y tratar estos episodios, ya que solamente las consejerías de Galicia y Andalucía disponen de un protocolo de actuación específico.

La primera vez que tuvo un alérgico en clase, Patricia Gómez, jefa de estudios de Infantil del colegio Las Rosas de Madrid, se encontró con una contradicción administrativa. Por un lado, la Consejería de Educación le aconsejaba no administrar ningún medicamento -“porque los profesores no somos profesionales de la medicina y ante cualquier problema, la primera responsabilidad sería nuestra”-. En cambio, por el otro, la oficina del Defensor del Menor le recordaba “su deber de primer auxilio” y las consecuencias que podría acarrear no responder a esta obligación.

Por “responsabilidad ética y moral” y por estar “convencida de que la educación va más allá de la mera transmisión de conocimientos”, decidió hacerse cargo de la situación haciendo frente a muchas dificultades.

En la misma clase, llegó a tener hasta tres niños alérgicos con distintos problemas y necesidades. Porque algunos sólo tenían que estar vigilados en el comedor, pero otros también podían encontrarse con el enemigo en el aula… En los más sensibles, las tizas con proteína de la leche en su composición o las hueveras y tetrabriks de leche que habitualmente se usan en las manualidades pueden llegar a generar una reacción importante.

Cursos de formación

Todo lo que sabe del manejo de alergias en clase lo aprendió en cursos de formación a los que ha asistido de manera voluntaria. “En la carrera no te enseñan nada de eso, ni siquiera unos mínimos conocimientos de primeros auxilios, así que tuve que aprender por mi cuenta“, aclara.

Una de las jornadas a las que asistió es la que organiza periódicamente AEPNAA en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid precisamente para formar a profesores y cocineros interesados en las alergias. “Cada vez hay más afluencia porque se está incrementando el número de niños con este problema“, comenta Belén de la Hoz, alergóloga del centro madrileño y una de las ponentes en las jornadas.

Alergias al alza

Según explica, las cifras de afectados han pasado de rondar el 2% o el 3% en 1992, a situarse en torno al 7% en 2005; un porcentaje considerable que parece seguir aumentado.

“Algunos casos de alergias alimentarias desaparecen con el tiempo, ya sea de forma espontánea o a través de programas de desensibilización, pero otros permanecen y eso repercute significativamente sobre la calidad de vida de quien lo sufre”, añade esta especialista, que está convencida de que el problema de la atención a las alergias en la escuela se solucionará tarde o temprano.

“La ayuda de un profesional sanitario en los centros daría mucha seguridad y confianza tanto a las familias como al personal”, comenta Patricia, cuyo colegio ha solicitado, sin éxito, la presencia de un auxiliar técnico sanitario en el centro.

La Academia Europea de Alergias e Inmunología Clínica va más allá. Hace unos meses elaboró un documento de consenso en el que reclama la colaboración de los distintos implicados para garantizar que los niños alérgicos estén protegidos en las aulas.

“Un sistema de formación, que involucre a las familias y a los profesionales de la educación y de la salud es crucial para garantizar que el niño está identificado, que el personal escolar está alertado y entrenado, y que los planes específicos de atención a la alergia están implantados”, reza el texto, que reivindica una legislación que “cree un ambiente escolar seguro para el niño alérgico que, al mismo tiempo, sea capaz de proteger a los trabajadores de la educación”.

Transgénicos en el plato.

18 enero, 2011

Fuente: diariovasco.com, 17/01/2011.

Salimos de una época del año donde la alimentación ha jugado un papel importante en nuestros hogares. En este singular momento el debate alimentario suele tomar fuerza y, en este contexto, los alimentos transgénicos y su presencia en la cesta de la compra no pasan desapercibidos. El consumidor se suele plantear dos cuestiones sobre este asunto: qué cantidad de alimentos transgénicos están en el mercado y si es posible diferenciarlos para poder decidir si comprarlos o no. La norma vigente en la Unión Europea exige que cualquier alimento que incorpore más del 0,9% de elementos transgénicos esté etiquetado, de acuerdo con los Reglamentos (CE) nº 1829/2003 y 1830/2003. En Estados Unidos el caso es diferente, ya que hacen valer el criterio científico de que los alimentos transgénicos son sustancialmente iguales a los convencionales, por lo que no existe obligación de informar en el etiquetado sobre la composición transgénica parcial o total.
Por otro lado, también se cuestiona si la experimentación en este tipo de alimentos es suficiente para el tiempo que llevan en el mercado. En este sentido se podría contribuir a la reflexión con un ejemplo. ¿Qué habría pasado si para aprobar el uso de la penicilina se hubieran requerido, por ejemplo, 75 años? Pues que solo hace 7 años que la utilizaríamos, y que decenas de millones de personas de todo el mundo habrían fallecido por infecciones en los tres cuartos de siglo precedentes. Los alimentos transgénicos llevan en el mercado más de quince años, a lo que hay que añadir todos los años previos de experimentación y validación. En todo este periodo no se ha detectado ningún efecto negativo para la salud humana, tal como en cada caso garantizó la ciencia antes de ser aprobados. Pero no nos olvidemos que son necesarios muchos años de investigación, experimentación y evaluación para que uno de estos productos entre en el mercado. Unas garantías que en la Unión Europea nos proporciona la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), una organización científica independiente que se encarga de que todo lo que consumimos, transgénico o no, tenga los máximos niveles de seguridad y en la que, según los últimos datos del Eurobarómetro 2010, confía más de las tres cuartas partes de la población europea.
Para finalizar, una respuesta personal a una pregunta también frecuente en este debate: ¿comería alimentos transgénicos? La respuesta para mí es sencilla. Sí, si me gusta su relación calidad/precio, como con cualquier otro alimento. En cualquier caso, la realidad en la UE es que los alimentos transgénicos son todavía una ínfima parte de la oferta gastronómica, y en cualquier caso el consumidor tiene posibilidad y libertad para no comprarlos, ya que el etiquetado existe, está regulado y se aplica.
 
 

Cataluña asegura que en España no se han distribuido alimentos ni piensos contaminados.

10 enero, 2011

Fuente: Europapress, 10/01/2011.

La Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña ha asegurado este lunes que no se han distribuido en España alimentos ni piensos potencialmente contaminados procedentes de Alemania, por lo que el consumo de carne y huevos es totalmente seguro.

   En una notificación realizada por la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, Salud recuerda que la información disponible apunta a que el pienso y alimentos contaminados tan solo se han distribuido en granjas alemanas, excepto dos partidas de huevos que pasaron a Holanda, y por lo tanto no tiene repercusión en otros países de la Unión Europea (UE).

   Alemania ha suspendido la venta de carne y huevos de más de 4.000 granjas de aves y cerdos que adquirieron piensos contaminados con dioxinas a un fabricante, también alemán, que había utilizado aceites industriales en su elaboración.

   La Generalitat recuerda que algunas muestras analizadas en Alemania reflejan una concentración de dioxinas hasta cuatro veces por encima del límite máximo legal, si bien el global permite asegurar que no existe “un riesgo grave e inmediato para la salud”.

   La notificación precisa que consumir huevos o carne de pollo con los niveles de dioxinas detectados en el país teutón “durante un periodo corto de tiempo” representa un incremento de riesgo “significativo” para la salud, si bien la superación del límite máximo obliga a no comercializar estos productos.

Enlace:http://www.europapress.es/salud/salud-bienestar-00667/noticia-cataluna-generalitat-asegura-no-distribuido-alimentos-piensos-contaminados-espana-20110110121156.html

4.700 granjas cerradas por piensos contaminados con dioxinas.

7 enero, 2011

Fuente: La Razón, 07/01/2011.

El número de granjas avícolas y porcinas clausuradas en Alemania por alimentar a sus animales con piensos contaminados con dioxinas se eleva ya a más de 4.700, informaron hoy fuentes del Ministerio federal de Agricultura.

Dichas fuentes destacaron que en la mayoría de los casos se trata de granjas porcinas, a las que se ha prohibido sacrificar a sus animales y comercializar su carne hasta que se certifique que su consumo resulta absolutamente inocuo.

La gran mayoría de las granjas, 4.468 del total, se encuentran ubicadas en el norteño estado federado de la Baja Sajonia, que adquirieron piensos contaminados originalmente por el fabricante Harles & Jentsch, que utilizó aceites industriales no destinados al consumo animal o humano.

El Ministerio de Agricultura del septentrional estado de Schleswig Holstein hizo público ayer un análisis sobre muestras entregadas por la propia firma hace un año y aseguró que la grasa vegetal usada por la empresa para fabricar los piensos no es la adecuada. Los productos de otra fábrica en Bösel (Baja Sajonia, en el norte), asociada a Harles & Jentzsch, también mostrarían niveles superiores de dioxina a los tolerados.

Mientras tanto, el presidente de la federación alemana de Agricultores y Ganaderos, Gerd Sonnleitner, ha cifrado entre 40 y 60 millones de euros las pérdidas semanales de los ganaderos afectados por el cierre de sus factorías.

En declaraciones que publica hoy el rotativo “Neuen Osnabrücker Zeitung”, Sonnleitner exige que los 25 fabricantes de piensos contaminados con dioxina responsables del escándalo deben indemnizar a los ganaderos afectados.

Otros medios como el diario “Hannoverschen Allgemeinen Zeitung” revelan hoy que los fabricantes de los piensos contaminados han utilizado durante largo tiempo grasas y aceites industriales no aptos para el consumo animal o humano.

Pese a que el Ejecutivo alemán insiste en que aún no está clara la procedencia de la contaminación, hasta el momento se han localizado en el país 150.000 toneladas de estos productos contaminados y destinados a la alimentación de cerdos y aves.

Aunque aún no se han valorado las pérdidas, la agencia alemana MEG de análisis de mercado confirmó que a causa del escándalo ha caído bruscamente la venta de huevos y productos procedentes de aves y cerdos. El presidente de la Asociación Federal de Control de Alimentos (BVLK, en alemán), exigió hoy la creación urgente de 1.500 nuevos puestos de inspectores. Actualmente son 2.500 los inspectores estatales para las más de 1,1 millones de explotaciones animales existentes en el país.

En algunos casos, denuncia la BVLK, sólo hay un inspector para cada 1.200 granjas.
La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, mantuvo ayer una conversación telefónica sobre la contaminación de dioxina con el comisario de Agricultura de la Unión Europea (UE), John Dalli. Un portavoz de Dalli confirmó que los 136.000 huevos contaminados que Alemania exportó a Holanda no se vendieron directamente a los consumidores, sino que fueron utilizados por la industria alimentaria holandesa, parte de cuyos productos se vendieron en el Reino Unido o se usaron localmente en ultracongelados. Las autoridades sanitarias de Baja Sajonia, lugar desde el que partieron los miles de huevos alemanes contaminados y vendidos a Holanda, insistieron hoy en que “el consumo de estos productos no reviste peligro para la salud de los humanos”.

Enlace: http://www.larazon.es/noticia/7344-aumentan-a-4-700-las-granjas-cerradas-por-piensos-contaminados-con-dioxinas

Alemania cierra mil granjas por usar piensos tóxicos.

6 enero, 2011

Fuente: El País, 06/01/2011.

El escándalo de piensos contaminados por dioxinas en Alemania es más grave de lo que se creyó en un principio. Del 12 de noviembre al 23 de diciembre se distribuyeron entre 25 fabricantes de piensos unas 3.000 toneladas de grasas no aptas para la alimentación de animales. De estas empresas salieron entre 30.000 y 150.000 toneladas de piensos contaminados con dioxinas, que fueron utilizados en granjas avícolas y porcinas. Tras detectar estos productos, la CE activó el Sistema de Alerta Rápida de Alimentos y Piensos de la Comisión Europea.

Estas grasas, fabricadas por una empresa de biodiesel llamada Petrotec, salieron al mercado para uso técnico. Las compró el intermediario holandés Olivet. La Fiscalía investiga cómo pudieron llegar a la comida que se da a animales destinados al consumo humano. Las grasas industriales son más baratas que las aptas para el consumo, así que la ministra de Alimentación, Ilse Aigner, daba ayer por “improbable” que llegaran a los pesebres sin que mediara la intención criminal de algún comerciante.

Ayer, la policía alemana inspeccionó la fábrica de piensos Harles&Jentzsch, en el Estado federado (Land) de Schleswig-Holstein. También hubo registros en Baja Sajonia y detenciones de algunos convoyes de transporte. Se han cerrado más de 1.000 granjas y pocilgas en todo el país. Los piensos contaminados que llegaron a las granjas bastan para alimentar a decenas de millones de animales durante semanas. Cientos de miles, seguramente millones, de huevos con dioxinas están en circulación en Alemania. Se estima que unos 136.000 fueron exportados a Holanda.

Es difícil saber en qué estanterías han terminado estos productos. En Turingia se utilizaron 52 toneladas de piensos contaminados para alimentar a un número indeterminado de cerdos que, según se cree, ya han sido vendidos, y casi medio millón de huevos contaminados llegaron a Baviera desde Baja Sajonia. El Gobierno de Renania del Norte-Westfalia publicó los números con los que pueden identificarse los huevos probablemente contaminados y el Ministerio de Consumo pidió ayer a las empresas afectadas que ofrezcan datos para localizar los alimentos distribuidos.

Un portavoz de la Asociación del Comercio de Alemania dijo que la concentración de dioxinas “no supone un riesgo agudo para la salud” de quienes consumen huevos. Pero las asociaciones de consumidores alertan, sobre todo a niños y embarazadas, contra el consumo de huevos y de carne de ave o cerdo. Las dioxinas no son inmediatamente tóxicas, pero son cancerígenas a medio o largo plazo.

Enlace: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Alemania/cierra/mil/granjas/usar/piensos/toxicos/elpepusoc/20110106elpepisoc_5/Tes